Llegar a Choquequirao es una experiencia que pone a prueba la resistencia física, la paciencia y el espíritu aventurero de cada viajero. En el sur de los Andes peruanos, los profundos cañones, las montañas imponentes y los caminos estrechos convierten esta travesía en mucho más que una simple caminata, se convierte en un desafío.
Sin embargo, detrás de cada expedición hay un trabajo que merece ser reconocido: el de los arrieros de Choquequirao. Mientras los excursionistas avanzan con sus mochilas, estos trabajadores recorren los mismos senderos transportando parte del equipo necesario para hacer posible la aventura.

Su labor combina experiencia, esfuerzo físico y conocimiento del terreno. Los arrieros forman parte de la vida cotidiana de las comunidades vinculadas a la ruta y contribuyen a mantener una actividad económica en esta parte de los Andes.
Por esta razón, conocer Choquequirao también significa descubrir a las personas y los animales que ayudan a conectar este remoto destino con el mundo exterior los arrieros de Choquequirao.
¿Quiénes son los arrieros de la ruta a Choquequirao?
Los arrieros son trabajadores especializados en conducir y cuidar animales de carga durante los desplazamientos por caminos rurales y de montaña. En la ruta hacia Choquequirao, su función es transportar provisiones y equipos que los grupos de trekking necesitan durante varios días de expedición.
Su trabajo requiere mucho más que simplemente caminar junto a una mula. Deben conocer los senderos, organizar las cargas, vigilar el comportamiento de los animales y adaptar el recorrido a las condiciones del camino.

En una ruta donde las pendientes son pronunciadas y la temperatura cambia considerablemente entre el cañón y las zonas altas, la experiencia práctica es especialmente importante.
Muchos viajeros recuerdan la belleza de los paisajes o la emoción de llegar al complejo arqueológico. Pero pocas veces se detienen a pensar en las personas que comenzaron su jornada antes que ellos para preparar los animales y organizar el transporte.
Reconocer a los arrieros es reconocer una parte esencial del esfuerzo humano que sostiene numerosas expediciones a Choquequirao.
La fortaleza de los arrieros de Choquequirao:
Muchos de ellos de una mirada fuerte y tímida a la vez, pero dentro de esa mirada también se puede ver nobleza, forjados en una de las rutas de trekking más fuertes del Perú.
Para nuestro articulo tomaremos la experiencia de trabajo de nuestro arriero cuyo nombre de pila es Ruben, el ya tiene alrededor de 45 años y esta ruta a Choquequirao la viene realizando desde los 19 años, son 26 años de experiencia en este noble, pero sacrificado trabajo.

Ruben, junto a sus mulas, recorre estos senderos tan exigentes y por sus manos pasaron una gran cantidad de visitantes y guías de turismo que, gracias a su conocimiento, fueron y volvieron sanos y salvos y, sobre todo, la carga del peso la llevaron él y sus mulas, haciendo el viaje más ligero para los visitantes.
¿Por qué se utilizan mulas para llegar a Choquequirao?
Ruben nos habló sobre el uso de las mulas. A diferencia de los caballos o burritos, que son otros animales de carga, la mula es más recia para realizar este tipo de trabajos porque atraviesa terrenos con grandes desniveles, desciende hacia el cañón del Apurímac y después asciende por la otra ladera hasta las zonas cercanas al sitio arqueológico.
Los caballos se utilizan para silla, es decir, para llevar personas, y las mulas para llevar cargas (equipo de camping, suministros, víveres, etc.). Por ser una región donde no existen carreteras, estos animales, junto con los arrieros, son necesarios para poder organizar el trekking a Choquequirao.

La experiencia de Ruben y sus animales es apreciada por su resistencia y su capacidad para desplazarse por terrenos irregulares cuando las condiciones, el sendero y la carga lo permiten.
Entre los materiales que Transportan los arrieros de Choquequirao y las mulas se encuentran:
- Carpas, sacos de dormir y otros equipos de campamento.
- Alimentos e ingredientes para preparar las comidas.
- Utensilios de cocina y suministros para el grupo.
- Equipaje de los excursionistas, según el servicio contratado.
- Materiales necesarios para organizar la logística de la expedición.
Gracias a este medio de transporte, los excursionistas pueden caminar con una mochila ligera, mientras el equipo principal se traslada por separado sobre las mulas con la atenta mirada de los arrieros.

No obstante, las mulas no eliminan la dificultad del trekking. El descenso y el ascenso siguen exigiendo una buena preparación física, y el bienestar de los animales es una prioridad para Ruben porque sin ellos no podríamos terminar esta Caminata a Choquequiao.
Las mulas: compañeras de trabajo en las montañas andinas
Las mulas son animales híbridos, generalmente resultado del cruce entre un burro macho y una yegua. Durante generaciones han sido utilizadas en distintas regiones montañosas por su resistencia y utilidad para el transporte.
En la ruta a Choquequirao, cada animal forma parte de una organización de trabajo que requiere preparación y atención. Este trabajo recae sobre Ruben y sus compañeros arrieros.

Por ejemplo, nosotros organizamos nuestras caminatas a Choquequirao con tiempo y Ruben, según la cantidad de visitantes, va organizando la cantidad de mulas y arrieros que irán en la expedición.
Cada día antes de iniciar la jornada, es importante revisar los aparejos, distribuir correctamente el peso y comprobar que la carga esté bien asegurada. Durante el trayecto, Ruben y todos los arrieros deben prestar atención a las condiciones del sendero, las pausas necesarias y cualquier señal de cansancio o incomodidad de las mulas.
Para un buen servicio Ruben y sus compañeros arrieros se encargan de que a las mulas no les falte el acceso suficiente al agua, alimentación apropiada y tiempo de descanso. Por políticas internas de Peru Andean Travel, las mulas que van en nuestro grupo no exceden el peso que las mulas deberían llevar y de esta manera visitantes, arrieros y las mulas llegamos a los campamentos base con tranquilidad y sin contratiempos.

Para el visitante, observar a estos animales recorriendo los caminos puede convertirse en uno de los recuerdos más particulares de la expedición. Su presencia revela una dimensión del turismo de montaña que a menudo pasa inadvertida: la logística y el trabajo que existen detrás de cada viaje.
Un día en la vida de un arriero de Choquequirao
Cuando se organiza un viaje a Choquequirao, Ruben, que es el jefe de arrieros coordina, organiza y planifica con sus compañeros todo lo necesario para que el servicio a los turistas sea de lo mejor.
El día para un arriero puede comenzar antes de que los visitantes de Choquequirao terminen de desayunar. Mientras el grupo prepara sus mochilas, Ruben y sus compañeros deben comprobar que los animales estén bien alimentados y que todo el equipo esté correctamente distribuido.

La organización de la carga es una tarea importante. Si un bulto queda mal colocado, puede moverse durante el trayecto, incomodar al animal o afectar su equilibrio. Por eso, asegurar los aparejos y distribuir el peso de manera adecuada forma parte de la preparación diaria.
Una vez en marcha, los arrieros avanzan pendientes de los animales y del camino. En determinados sectores debe prestar especial atención a las piedras sueltas, las curvas estrechas, los grupos de arrieros que vuelven con sus mulas y los cambios en las condiciones del terreno.
Al llegar al campamento, el trabajo para Ruben y sus compañeros no termina. Tienen que descargar los suministros coordinando todo con el guía de turismo que es líder del grupo y con el cocinero, además de organizar el equipo y atender a las mulas antes de descansar.

Aunque Ruben nos dice que él ya está acostumbrado al ritmo de la caminata y que es algo rutinario, él entiende que cada viaje presenta condiciones diferentes. La lluvia, el calor, el estado del sendero y el comportamiento de los animales pueden cambiar las condiciones del día.
Detrás de una expedición bien organizada hay planificación, responsabilidad y muchas horas de trabajo que el visitante no siempre alcanza a ver.
La relación entre el arriero y su mula
Para Ruben, esta relación nace desde la experiencia y se construye en cada viaje hacia Choquequirao, Él conoce cuál de las mulas es el líder y guía a las demás por estos senderos dentro del cañón del Apurímac. Ruben, a través de los años de experiencia, aprendió a reconocer el comportamiento del animal, a conducirlo con seguridad y a detectar cuándo necesita un descanso.
Una mula no solo es un animal de carga; es un ser vivo que merece ser tratado con mucha atención y que se valore el trabajo que realiza. Nuestro arriero Ruben los cuida, los alimenta y les brinda descanso para que en la jornada de trabajo estén al 100% de condiciones.

Para nosotros, como agencia de turismo, esta relación forma parte de nuestros criterios para el buen manejo de nuestros proveedores, en este caso, los arrieros y las mulas.
Una expedición responsable considera tanto la seguridad de los excursionistas como el bienestar de los animales que participan en el recorrido.
Los arrieros y la economía de las comunidades locales
El trekking a Choquequirao a través del turismo genera oportunidades económicas para las comunidades cercanas a la ruta. Además de los arrieros, pueden participar guías, cocineros, transportistas, pequeños establecimientos de alojamiento y personas que ofrecen servicios a los visitantes.
La contratación de arrieros locales y sus animales de carga, en este caso las mulas, ayuda a que una parte del gasto turístico permanezca en la zona. También permite valorar conocimientos prácticos relacionados con el camino, las condiciones del terreno y el manejo de los animales.

El turismo es una gran oportunidad para el desarrollo económico de las comunidades que están alejadas de las zonas urbanas, que ven al turismo como una de las actividades económicas principales.
De esta manera, la visita a Choquequirao puede convertirse en una experiencia que no solo beneficie al viajero, sino que también valore el trabajo de quienes hacen posible el recorrido.
¿Qué debe saber un viajero antes de contratar mulas para Choquequirao?
Si deseas realizar el trekking con apoyo de arrieros y animales de carga, conviene confirmar varios detalles.
Si realiza el viaje con una agencia de viajes, ellos se encargan de contratar arrieros y mulas para el viaje a Choquequirao, usted solo tiene que disfrutar de su visita.
Si usted viaja por su cuenta y desea contratar los servicios de una mula, tiene que tener en cuenta los siguientes aspectos.
- El servicio de mula siempre viene incluido con un arriero que es el que se encarga del cuidado de las mulas y su equipaje de viaje.
- El equipaje de viaje que usted envía en las mulas, en lo posible, no debe ser objeto frágil, porque los arrieros tienen que asegurar bien las cargas de las mulas para que no se muevan o caigan en el camino.
- Tiene que acordar con el arriero el número de días de visita que usted tendrá en Choquequirao.
- Debe llevar una mochila personal donde usted lleve las cosas frágiles que no puedan ir en las mulas (cámaras, celulares, lentes de sol, etc).
- Si desea contratar un caballo de silla, esto lo tiene que hacer con tiempo y acordar el monto de este servicio.
Los arrieros: una historia humana que merece ser contada
La historia de Ruben y sus experiencias en la ruta hacia Choquequirao son innumerables; los visitantes, cuando finalmente contemplan los muros de piedra y las terrazas de Choquequirao, suelen sentir que han llegado a un lugar extraordinario. La distancia recorrida, el esfuerzo físico y la belleza del paisaje hacen que ese momento tenga un significado especial.
Pero cada expedición necesita personas que preparen los alimentos, organicen el campamento, guíen a los excursionistas y transporten los suministros. Entre ellas, Ruben, un arriero, desempeña una función que conecta el viaje con la vida cotidiana de las comunidades andinas.

Su trabajo nos recuerda que las rutas de montaña no son únicamente escenarios de aventura. Son espacios donde las personas trabajan, transmiten conocimientos y desarrollan actividades que forman parte de su relación con el territorio.
Las mulas, por su parte, representan una ayuda importante en determinados tramos de difícil acceso. Su participación exige responsabilidad y respeto, porque el éxito de cada caminata no debería medirse solamente por llegar a la meta, sino también por la manera en que se realiza el viaje.
Conocer a los arrieros de Choquequirao es descubrir otra historia dentro de la gran historia de los Andes: la historia de quienes hacen posible el camino.
Descubrir Choquequirao también es valorar a quienes nos llevan hasta allí
Visitar Choquequirao es una oportunidad para explorar un extraordinario legado arqueológico, contemplar el cañón del Apurímac y caminar por algunos de los paisajes más impresionantes del sur del Perú.
Sin embargo, la experiencia adquiere una dimensión más profunda cuando reconocemos el esfuerzo de los arrieros y el papel de sus mulas durante la travesía.

Detrás de cada campamento abastecido y de cada jornada organizada existen planificación, conocimiento del terreno y trabajo humano. Valorar esa labor permite comprender mejor la realidad del trekking y la importancia de los arrieros y sus mulas en el turismo de aventura.
Si decides emprender esta ruta, hazlo con espíritu aventurero, respeto por la cultura andina y compromiso con el bienestar animal. Así, el camino hacia Choquequirao será mucho más que una caminata: será una experiencia de descubrimiento, aprendizaje y conexión con los Andes.
Choquequirao no solo guarda la memoria de los incas; también nos invita a reconocer a las personas y los animales que mantienen vivo el camino hacia su historia.








